La Fundación Cecsagal entregó alrededor de doscientas cincuenta ayudas

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Durante el 2021, la Fundación Cecsagal abordó numerosas problemáticas sociales para dar una solución que beneficie a la comunidad. En total se entregaron más de 200 ayudas a instituciones, becas, audífonos y anteojos.

El trabajo de la Fundación Cecsagal durante el 2021 tomó mayor notoriedad, teniendo en cuenta las distintas etapas de la pandemia. Tal es así que este año se entregaron unas 240 ayudas a distintas instituciones, ya sea intermedias o educativas, además se encararon importantes campañas para ayudar a quienes más lo necesitan. Pablo González Sol, uno de los miembros de la Fundación Cecsagal, apuntó: «Cuando se empezaron a prohibir actividades, decidimos dejar stand by la Fundación en un primer momento, al menos por un tiempo, pero la realidad se encargó de activarla nuevamente porque empezaron a aparecer necesidades y tuvimos que retomar, aunque fuera con reuniones virtuales, porque sabíamos de muchas instituciones y personas que verdaderamente necesitaban ayuda, y si bien este año ha sido un poco más tranquilo que el 2020, también ha sido complejo y se ha incrementado el número de pedidos tanto de personas como de instituciones».

Las campañas desarrolladas durante este año fueron tres, por un lado se llevó adelante la campaña de “Recolección y Donación de Bicicletas”, donde la Fundación reunió rodados en mal estado y los reacondicionó para ser entregados a niños que debían transitar largos caminos para llegar a sus escuelas, estas tareas se coordinaron con los distintos colegios. Otra campaña de suma importancia fue la de “Audífonos y Marcos de Anteojos”, bajo la misma modalidad se reunieron estos elementos que ya no estaban en uso, fueron reacondicionados por un especialista y luego se donaron. «A veces se puede colaborar con gestión, más que con dinero, por ejemplo con la Campaña de donación de bicicletas, por un lado, o la de audífonos y anteojos, por otro», indicó González Sol

«Hay realidades sobre las que uno muchas veces no toma magnitud, es el caso de hipoacúsicos o personas con alguna dificultad auditiva, y que uno ve que el simple acto de escuchar bien, les cambia una vida. Estas simples cosas nos hacen sentir orgullosos, porque no estamos en la Fundación porque sea nuestro trabajo, sino por elección», remarcó emocionado el comunicador.